Perucho Figueredo, el autor de las vibrantes notas del Himno Nacional de Cuba

Palma Soriano.- Sabía que “Morir por la patria es vivir”. Por eso, Pedro Figueredo y Cisneros (Perucho) su ejemplo de hombre digno trascendió a pesar de su desaparición física un 17 de agosto de 1870.

Perucho Figueredo, el autor de las vibrantes notas del Himno Nacional de Cuba

Era Pedro Figueredo y Cisneros (Perucho) de esos cubanos con convicciones profundas y arraigado amor por la patria.

Las ansias de libertad y justicia colmaron los ideales de este bayamés que prestó su casa para crear, desde allí, la primera Junta revolucionaria de la provincia oriental.

Amigo y compañero de Céspedes, Perucho, el autor de las vibrantes notas del Himno Nacional de Cuba siempre estuvo guiado por principios de lealtad y patriotismo.

Alto, delgado, de frente espaciosa y grueso bigote sobre la barba corta. Miopía acentuada que ocultaba un mundo de ideales detrás de unos espejuelos de oro. Así era este cubano abogado de profesión. Poeta, compositor, dibujante, casi un virtuoso del piano a quien le fascinaba también el teatro.

Por sus maneras cumplidas, carácter cordial y su rara virtud de saber escuchar, se ganó la estimación de quienes le conocieron. Fue Perucho Figueredo padre de ocho hembras y tres varones a quienes inculcó el amor por su tierra.

Perucho Figueredo muere a los 51 años de edad por balas coloniales para acallar su voz redentora, pero de cierta manera no fue así. Perucho vive en cada cubano, canta junto a cada hombre y mujer que, con orgullo, entonan las notas de su Himno Nacional, esas que fueron escritas con sentimiento y humildad.