- Detalles 03 Septiembre 2016 Por: Gleidys Sigas Pérez gleidys@rbaragua.icrt.cu En Actualidad Palmera
Palma Soriano.- En la cotidianidad convivimos con no pocos riesgos. En la medida que sumamos años a nuestras vidas los conocemos más y mejor. Algunos, se superan, con otros se conviven a sabiendas de que pueden en algún momento perjudicarnos.
Por eso, es tan importante que cada paso, que demos en la vida, esté cargado de una imprescindible dosis de responsabilidad.
En los centros laborales por ejemplo, las vulnerabilidades están presentes de alguna manera. No por gusto se insiste tanto, en la puesta en práctica de medidas que protejan al trabajador, y mejor, que eviten accidentes.
Afortunadamente, en Cuba es un derecho refrendado en la Constitución, la protección, seguridad e higiene laboral. El capítulo once del Código de Trabajo detalla cada paso relacionado con esto.
Pero, lamentablemente no siempre se cumple lo legislado, sea por administrativos, dirigentes sindicales o por los propios trabajadores. Cuando la responsabilidad no está de ambos lados, entonces la balanza de ambientes laborales sanos y seguros puede inclinarse.
Según informes, actualmente la causa principal de la accidentalidad laboral en Cuba está en la conducta inadecuada de los trabajadores. Sin dejar de soslayar también, que incide la falta de exigencia por administrativos para el cumplimiento de normas de seguridad.
Está además, la poca gestión de otros para la búsqueda de todos los medios y útiles de protección en el trabajo. De otro lado, la mala calidad de no pocos medios protectores que limita la vida útil de éstos.
A tal realidad, Palma Soriano por supuesto, no está ajena. Experiencias de todo tipo existen. Por eso, otra vez se llama la atención para que se refuerce la necesaria cultura de seguridad laboral. Evitar accidentes e incidentes puede depender ahora mismo de nuestro actuar responsable.




