- Detalles 17 Noviembre 2016 Por: Yisel González Salgado En Actualidad Palmera
Palma Soriano. – Una fecha especial este jueves 17 de noviembre para el mundo, para Cuba y, por supuesto, para la tierra del Cauto. El ejemplo de los jóvenes estudiantes de Praga, en 1939, renace de las luchas antifascistas para convertirse en frente de guerra para nuevas batallas.
Estudiar, además de ser un derecho de quienes desean aprender y superarse, constituye un deber. Pareciera algo archiconocido, pero para miles de jóvenes es el día a día agotador.
Muchas veces se ignora que ese período de formación académica es la garantía de la sociedad futura. De los valores, sentimientos, convicciones y principios que caracterizarán a los palmeros y palmeras del mañana. Una generación con misiones y retos fundamentales para la continuidad del proceso revolucionario y de nuestra especie.
Las celebraciones son múltiples en cada nación, siempre de una manera diferente. Unos conmemoran bajo tiros y balas asesinas, otros, como los cubanos, festejamos con júbilo la ocasión, entre risas, cuentos, música y espacios de proyección de ideas.
Pero continuar conversando cara a cara, joven a joven, en las aulas, es tarea pendiente. Insistir, francamente en temas como el embarazo precoz y la violencia, se incluyen en nuestras prioridades.
El apego a las raíces, a la identidad nacional y local, ante el bombardeo cultural foráneo, resulta indispensable. Los estudiantes de hoy deben tornarse semillas de ideas a favor de la bondad, la paz, la cultura y la solidaridad. Seguir haciendo por Palma Soriano y por Cuba, debe ser la mayor aspiración de nuestra juventud en este Día del Estudiante.




