El homenaje de José Ángel Leyva...

José Ángel Leyva Bruzón

Palma Soriano.- José Ángel Leyva Bruzón vive próximo a la sede del gobierno municipal de esta ciudad del oriente cubano y fue uno de los miles de palmeros que acudió a rendirle tributo póstumo a Fidel.

Fidel no ha muerto, seguirá viviendo, solamente el recuerdo hace vivir la gente, al pueblo de Cuba, al mundo, de todas partes del mundo llegan los pésames. Lo conocí en el año 1952 y a toda su familia. Fidel es lo más grande y no muere nunca”.

Un cúmulo de sentimientos e inquietudes lo abrazan. José Ángel Leyva Bruzón advierte las huellas de Fidel por este territorio santiaguero. “Esa casa, donde hoy radica la Empresa Alimentaria en Palma Soriano, sita en calle Martí entre Callamo y Cisneros, ahí estuvo Fidel. La misma perteneció al Doctor Martínez Espinosa, el padre de Yolanda Martínez, compañera de estudios de Fidel en la Universidad de La Habana”.

Leyva, emocionado revela: “La formación social de hoy es importante fortalecerla. Respetar a los padres, hermanos mayores. Cuando mi padre me llamaba José Ángel! y yo le decía ¡Señor!, ya no se usa eso; al acostarnos: la bendición mamá, papá!, ya no se usa eso. Y éramos analfabetos. Mis grados los cogí después de la guerra dirigí el Partido en la antigua región Oriente, y luego me jubilé. Disciplina inspiró y enseñó Fidel. Palma Soriano la cuna de la Revolución”.

Fidel es presente y deja a las nuevas generaciones todo un legado hermoso y digno de imitar. Es esa vida del mundo, porque en verdad que el mundo lo recuerda y recordará siempre.