Pensamiento complejo para no perder las tradiciones de Carnaval

Carnaval-Palma2017

Palma Soriano.- Después de casi tres años, entre el 17 y el 20 de agosto de 2017, volvieron las festividades carnavalescas a la Ciudad del Cauto. La opinión popular estuvo cargada de expectativas, pues la incertidumbre ante tanto tiempo sin la fiesta tradicional se elevó durante las vísperas.

A más de tres jornadas de su término, los Carnavales 2017 en Palma Soriano todavía dan de qué hablar. Muchas han sido las miradas sobre los aciertos y desaciertos conseguidos por la festividad, sin embargo una de las cuestiones fundamentales aún permanece solapada en el ámbito de atención ciudadana, administrativa y especializada: el cuidado a los valores identitarios y tradicionales del jolgorio.

Un breve recorrido a su historia ilustra la “peligrosa” situación vivida recientemente. Los carnavales, en Palma Soriano, son herederos de las verbenas y fiestas colectivas realizadas por los moradores del poblado durante tiempos de la Colonia. Como los conocemos hoy, la fiesta comenzó a realizarse a finales del siglo XIX, momento en que se aprecia el marcado mestizaje cultural que convierte a la fiesta popular en una urdimbre de prácticas religiosas y profanas.

En este sentido, su comienzo estuvo marcado por misas de campaña y la procesión de la imagen de la Virgen del Rosario, Patrona de la Ciudad, cada siete de octubre, dando paso así a la salida de los paseos, congas, comparsas, cabalgatas y los juegos como las carreras de sacos, el palo encebado, los bailes y las verbenas; todos estos producto de la mezcolanza de las tradiciones esclavas, mambisas y la influencia de emigrantes de diversas regiones asentados en el territorio municipal.

Decir que el Carnaval 2017 en Palma Soriano contó con todas estas cuestiones identitarias, o por lo menos se acercó a lo que culturalmente fueron las fiestas carnavalescas, resulta mirar la realidad palmera a través de un prisma opaco. Cierto que hubo cabalgata, paseos, música y cerveza, pero difícilmente el sentido carnavalesco de otrora pudo apreciarse en esta edición.

Más que eso, el peligro de perder los diacríticos culturales de los Carnavales Palmeros amenaza la historia del municipio. Se hacen necesarias acciones urgentes para su salvaguarda, pues en términos sociológicos, cuando lo popular y lo espontáneo se pierde, es prácticamente imposible volverlo a reproducir.

Las palabras de orden son proteger, salvar, no perder nunca el sentido del carnaval en esta urbe de más de dos siglos de existencia y con una impronta cultural de larga data en la historia nacional.