- Detalles 04 Mayo 2015 Por: Rachel Ramos Palau rachel@rbaragua.icrt.cu En Cultura
Palma Soriano.- Una auténtica biblioteca no es sólo donde el acceso al conocimiento y la información están garantizados. Debe de ser un foro de encuentro con el pasado para entender mejor el presente y proyectar el futuro.

Las universidades en Cuba han tenido y tienen una responsabilidad histórica con la sociedad, como pieza esencial en la obra de la revolución. El soñado anhelo de los orientales cristaliza parcialmente el 10 de Octubre de 1947 al fundarse la Universidad de Oriente, utilizando para ello los locales prestados del edificio de la antigua Escuela Profesional de Comercio.
La biblioteca central de esta casa de Altos estudios donde se forman profesionales de la región oriental de Cuba en diversas carreras, es fundada el 29 de Octubre de 1947 por acuerdo del Consejo Universitario.
Comienza su actividad de servicios en un aula, en el primer piso de la antigua Escuela de Comercio, en el centro de la ciudad, cubriendo las primeras necesidades de la incipiente institución, laborando 10 compañeras, no tenían mobiliarios, solamente tenían un escritorio y era la única biblioteca que existía en el sector educacional de Santiago de Cuba.
Tuvo como fondo inicial una cifra de 489 volúmenes de libros por concepto de donaciones para apoyar la docencia. Luego se traslada hacia el aula número 26 del edificio central de la universidad; en el segundo piso, que comienza con la más simple estructura (prestación de servicios), adscripta al departamento de Extensión Universitaria, pero debido al incremento del fondo, de carreras de la universidad y de las tareas asignadas, se hizo imprescindible en 1949 comenzar la construcción del edificio destinado para esta labor, siendo la primera directora la Doctora Rebeca Benítez Sánchez.
En 1952 queda constituido el edificio de la Biblioteca Central con el nombre de "Francisco Martínez Anaya" en homenaje a su memoria. Fue un ilustre abogado santiaguero, Decano de la Facultad de Derecho que donó parte de su biblioteca personal al fondo de la misma, falleció el 25 de enero de 1952 víctima de una terrible enfermedad en el Hospital Provincial Saturnino Lora.
La biblioteca con una precoz estructura cumplía diferentes funciones , entre ellas se encontraba la da selección y adquisición , lo que permitía recibir sugerencias de compras realizadas por profesores con el debido control del decano y en estrecha relación con el criterio de la dirección de la biblioteca que ejecutaba las compras directas a las librerías , además de funcionar como hemeroteca y biblioteca circulante.
Las salas de este insigne lugar fue testigo de muchos acontecimientos, entre ellos se encuentra la visita del gran novelista, escritor y demócrata, Don Rómulo Gallegos, venezolano, quién fue invitado con el objetivo de conocer acerca de los ingenios, para recoger datos que fueron llevados a un nuevo libro que pronto se editó. Se desarrolló además el acto solemne de la apertura del curso académico 1954-1955 de esta Universidad.
Desde el año en que fue declarada la Biblioteca Central de Universidad de Oriente en Santiago de Cuba, este Centro de Información Científico-Técnico ha sido de vital importancia para facilitar el desarrollo investigativo de estudiantes y profesores.
Con el triunfo de la Revolución Cubana entre las tareas importantes que se llevó a cabo estaban y aún es principio: la elevación del nivel de conocimientos del pueblo y la formación masiva de profesores que garantiza la base científico técnica y cultural para el desarrollo; lo que implica decisivas transformaciones en el campo bibliotecológico e informativo.
El personal técnico de este centro, ha estado constantemente superándose con respecto a la automatización en los procesos informativos, con el fin de adquirir mayor cultura en este campo y poder brindar un mejor servicio a todos los que visiten dicha institución.
Anualmente se realizan Sesiones Científicas donde participan las bibliotecarias e invitados de otros organismos. La cantidad de ejemplares existentes en la biblioteca es inexacto pues cada año se adquieren nuevos libros ya sea por donaciones o por compra .Se considera que 54 mil 289 sean los ejemplares que en estos momentos estén en disposición del público, que está dispuesto a superarse.
La familia del cineasta e intelectual cubano Alfredo Guevara donó después de su muerte y a petición de él, cerca de 2 mil ejemplares a la biblioteca que no solo incluyen libros de arte, fotografía, novelas y cuentos de autores reconocidos de Cuba y foráneos, sino también de computación, economía, filosofía y política.




