- Detalles 03 Mayo 2016 Por: Marcia Jerez Valón lirio@rbaragua.icrt.cu En Cultura
Palma Soriano.- Con un reconocimiento a su versátil obra pictórica, Julio César Hernández, joven artista de la plástica de este territorio del oriente cubano, dedicó la Peña de la Ciudad una nueva jornada.
Luego de la habitual presentación del invitado que realiza la escritora Carmen Candiot, promotora del espacio literario, Julio César Hernández agradeció al público su presencia y relató cómo se las ingenia para crear, sin desmayar.
“Hay que buscarse problemas con algo para lograr resultados en el desarrollo profesional, entre ellos mi familia que nunca quiero sacrificar y, a veces, lo lleva, en especial mi pequeña niña con la que me gusta jugar!, dijo el joven César.
Al referirse a su expo-personal “Entre la sombra y la cordura” César Hernández manifestó que esta le llevó bastante tiempo. Dedicada a gente común, de pueblo, especialmente, a aquellas personas con trastornos en la conducta, enfermos mentales pero que sin ellos, además la ciudad no es posible. Fueron retratos a varios por ejemplo a Esteban, la shoping; Aracelis, trabajadora hoy de Servicios Comunales.
“A todos les tengo un aprecio especial. Para lograr sus rostros y maneras tuve que hacer varios bocetos a lápiz e involucrarme en la vida social de ellos; en los parques, calles. Esta muestra deviene en una crítica social, con un toque de cubana, además del costumbrismo palmero que puede apreciarse ahí”, expresó Julio César.
Julio César siente satisfacción de haber trabajado en carteles y escenografías del Carnaval palmero, así como de las denominadas sorpresas de los festejos populares en los que ha obtenido premios.
“Las congas dan el pie” para hacer carteles hay que sentir lo que se vive en las congas como el sacrificio, la lucha, la rivalidad. Yo me vinculo con el sacrificio, en particular, con la conga Paso Firme porque entre sus integrantes prima el esfuerzo y el sacrificio”, abunda César Hernández.
El proceso artista-obra-público es importante. “Quien me alimenta es el pueblo. En mi pueblo está todo. No pretendo estar a tono con lo que se usa, sino con el fundamento y esencia de la obra”, prosigue Julio César.
Fue grato conocer, además, que el joven artista palmero Julio César Hernández, tuvo la oportunidad de conocer Francia y algunas ciudades en las que contribuyó con su creación, al montar dos exposiciones personales al sur de Francia, ofrecer clases de artes plásticas.
Su rostro exhibía satisfacción al narrar la posibilidad de viajar a esa ciudad europea por dos meses, una vez que una Asociación Musical que promueve la música cubana allí lo invitara y, por demás, conocer grandes amigos.




