- Detalles 13 Mayo 2016 Por: Mey Ling Chang Aguilar mey_ling@rbaragua.icrt.cu En Cultura
Palma Soriano.- Después de innumerables cambios en su diseño, las noches culturales en este territorio santiaguero continúan presentando viejas dificultades.
Es cierto, es imposible pensar en un diseño cargado de espacios culturales cuando en Palma Soriano hay un escaso número de instructores de arte, artistas profesionales y existe gran desmotivación en el movimiento de aficionados. En eso no hemos avanzado. Sin embargo, las ofertas gastronómicas siguen superando a las propuestas culturales.
A estas alturas ya deberían haberse concebido espacios que pudieran sustentarse son los recursos humanos y materiales disponibles; espacios con los que el público palmero tuviera una identificación. Aunque todas las instituciones culturales tienen su programación, casi nunca responde a las necesidades y gustos del público.
Cuando llegan los fines de semana, en Palma Soriano, se repite la misma historia: las instituciones culturales vacías, la calle 26 de julio atestada de mesas, carpas y puercos asados; música grabada en la plazoleta Donato Mármol y, por supuesto, los paladares y discotecas particulares llenos.
Lo peor de todo es que después de tanta polémica hayamos vuelto a lo mismo: los puercos asados en medio de las calles céntricas y las mesas al aire libre. Mientras los centros gastronómicos permanecen subutilizados y se deteriora su mobiliario al exponerlo a tales cambios.
Es evidente que no se ha hecho un análisis profundo, ni estudios de público pertinentes, antes de concebir el diseño de las noches culturales. En otras palabras, llueve sobre lo mojado. Algo triste de decir si tenemos en cuenta que los lugareños se esfuerzan cada día y merecen lo mejor. Esperemos que este comentario sirva de reflexión a los responsables de concebir el diseño de las noches culturales en Palma Soriano.




