- Detalles 07 Octubre 2016 Por: Marcia Jerez Valón lirio@rbaragua.icrt.cu En Cultura
Palma Soriano.- El año 2012 por mucho tiempo será recordado por los santiagueros y, en particular, por los moradores de esta parte del oriente cubano cuando el 25 de octubre de ese período el huracán Sandy hizo grandes estragos aquí, en especial al sector de la cultura.
Esta vez, tras la agonía del paso del huracán Matthew por la geografía oriental cubana Palma Soriano salió ilesa y la cultura, aquí, también.
Una vez que se declaró la Fase de Alerta Ciclónica, los hacedores de las artes en tierras del Cauto, pusieron a buen resguardo todos los bienes materiales de las diferentes instituciones que en este territorio existen, porque Sandy, repito, dejó tragos amargos.
Y es que el 2012 fue duro y doloroso para todos, y también para la cultura. Por ejemplo, una buena parte del fondo bibliográfico de la Biblioteca Municipal “Paquito Borrero” y las librerías de la ciudad se perdieron; pocos se pudieron salvar. La fachada y cubierta de la galería de arte “Carlos Manuel de Céspedes” sufrieron los embates de Sandy; el techo, interior y lunetario del Cine Liberación se vieron bien “cercenados” por la furia del evento meteorológico.
Los museos de la ciudad, el Polivalente y el Histórico, resultaron duramente impactados, al igual que el ubicado en la zona de El Tamarindo. No obstante, la historia acumulada en cada uno de ellos está en pie.
Con la furia de Sandy también cargaron a su espalda otras instituciones de la cultura localizadas en las zonas de la geografía rural de Palma Soriano.
La prueba de fuego con Sandy, en la mayoría de los centros mencionados, se superó y la experiencia trajo enseñanzas. Tal es así, que cumplida la tarea de llevar a lugares seguros los objetos de excepcional valor cultural y patrimonial, ya en la Fase de Alerta Ciclónica por Matthew, los trabajadores de la cultura se ocuparon, entonces, de sus casas.
En plena Alarma Ciclónica ante Matthew y como está previsto en los planes de contingencia y riesgos, el sector de la cultura palmera fue convocado a llegar a los centros de evacuación con lo mejor de su reservorio artístico.
Acudieron profesionales, instructores de arte, promotores culturales y aficionados.
Un haz de luz, alta sensibilidad humana y alegría recibieron aquellas personas evacuadas ante la vulnerabilidad de sus viviendas, padecimientos o trastornos psicológicos.
Con la misma entrega de horas recientes, vuelven a la carga los trabajadores de la cultura de Palma Soriano, este 10 de octubre, cuando toda Cuba esté iniciando una nueva edición de una jornada tradicional que recuerda y evoca siempre cubanía, cubanidad y el hito de las Guerras de Independencia bajo la égida, bravura, linaje y generosidad de Carlos Manuel de Céspedes, el Padre de la Patria.




