- Detalles 23 Febrero 2016 Por: Mey Ling Chang Aguilar mey_ling@rbaragua.icrt.cu En Frecuencia Joven
Palma Soriano.- Hace unos días anduve indagando sobre un tema que causa polémica entre los jóvenes de la ciudad del Cauto: la celebración de los quince años. Entrevistando a adolescentes de algunas escuelas no pude evitar asombrarme. Es increíble cómo las cosas han cambiado, para bien y para mal.
Ahora las fotos y los videos de quince son más sofisticados. Los efectos transforman a las quinceañeras en modelos de revistas, las sitúan en cualquier lugar que quieran. Decoradores y coreógrafos preparan fiestas con espectáculos fascinantes, casi como los de televisión. En fin… quienes arriban a la edad de las ilusiones tienen un amplio espectro de posibilidades para satisfacer sus gustos.
Pero no todo es tan sencillo. A veces tener tantas opciones confunde, presiona, sugestiona a las muchachas. Sobre todo aquellas cuyas familias no pueden costear los mejores servicios.
Resulta difícil arribar a quince años en estos tiempos, en los que la sociedad va a ritmo acelerado y nadie quiere quedarse atrás.
Afortunadamente, la investigación me permitió descubrir cosas interesantes y alentadoras. Varios chicos y chicas me confesaron no importarle quién hace la mejor fiesta o quién se tiró las fotos más originales. Para ellos lo esencial es compartir entre amigos, disfrutar el momento. Además algunas quinceañeras son de avanzada: renuncian a la formalidad del vals para formar “la gozadera” con una rueda de casino en su fiesta. Otras prefieren irse con su familia a un lugar bonito, antes de estresarse con los preparativos de un festejo.
Conclusiones: las nuevas generaciones están renovando la antigua tradición de los quince. Y aunque la modernidad amenace con darle cierto aire superficial, nunca dejará de ser un momento sublime para las quinceañeras.




