Restablecimiento de relaciones Estados Unidos-Cuba, un proceso largo pero fructífero

Restablecimiento de  relaciones Estados Unidos-Cuba, un proceso largo pero fructífero

Palma Soriano.- Retrocediendo en el tiempo reciente, los más de 120 mil habitantes de este municipio santiaguero, a 900 kilómetros de La Habana, nunca olvidaremos el histórico día del 17 de diciembre de 2014.

En esta fecha, se produjeron dos acontecimientos. El primero, el anuncio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, donde por ambos gobiernos se confirmó que era apenas el primer paso en un proceso hacia el desmantelamiento de una política hostil que duraba ya más de medio siglo y cuyo fracaso reconoció el inquilino de la Casa Blanca.

El segundo suceso de esa jornada resultó el regreso de tres de los Cinco Héroes cubanos que permanecían injustamente encarcelados en los Estados Unidos, y así se cumplía lo expresado por Fidel: “Volverán”.

Desde entonces y hasta el presente enero de 2016 (hace trece meses), se registran algunos avances en los vínculos bilaterales. El diálogo que se ha sostenido confirma las posibilidades y la conveniencia para las dos partes y para la región, de expandir la cooperación.

Muchos palmeros, entrevistados por este reportero, coinciden en sus opiniones sobre lo positivo que se materialice el restablecimiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

Por ejemplo, el campesino Armando Fernández de la Cooperativa de Créditos y Servicios Carlos Montalbán en Palma Soriano dijo: “aplaudo este hecho, mientras se desarrolle sobre la base del respeto. Exijo desde el surco el levantamiento del bloqueo, pues ello permitirá más desarrollo en la agricultura y más alimentos para el pueblo.”

Mucho se ha avanzado en el restablecimiento de las relaciones de ambas naciones. Se reabrieron las Embajadas respectivas, algunos altos funcionarios han visitado La Habana, se han resuelto varias cuestiones menores o de relativa importancia y representantes de los dos Gobiernos han sostenido reuniones para discutir la abultada agenda de temas fundamentales, entre otros el bloqueo económico que sigue intacto, la continuada usurpación de territorio cubano en Guantánamo y los proyectos subversivos para socavar a la Revolución cubana que aún se mantienen.

Lo cierto es que, como explica el palmero Rodolfo Mata Deras, estudiante de ingeniería civil de la Universidad de Oriente, “mientras Washington no cambie radicalmente su política -eliminando completamente el bloqueo, devolviendo Guantánamo y poniendo fin a sus prácticas injerencistas- la relación diplomática “normal” sería una broma de mal gusto”.

La parte norteamericana, en sus conversaciones, centran su atención en las reclamaciones presentadas allá por pérdidas sufridas por algunas corporaciones e individuos como consecuencia de las leyes nacionalizadoras cubanas de 1960, pero como todos los palmeros y cubanos conocemos el asunto tendría que ser discutido junto con las reclamaciones de Cuba por los daños y perjuicios causados por la guerra económica y las agresiones de medio siglo, que son incomparablemente mayores y afectan gravemente a toda la población de la isla.

Recientemente Obama apuntó: “Hace un año, anuncié que luego de más de 50 años, los Estados Unidos cambiaría su relación con Cuba y colocaría los intereses de los pueblos de ambos países por encima de los desactualizados instrumentos del pasado. Desde entonces, hemos adoptado pasos importantes encaminados a normalizar las relaciones entre ambos países”.

Sin embargo, el mandatario norteamericano puede hacer mucho más para erosionar el bloque criminal contra Cuba. Así es, pues durante el 2015 el gobierno estadounidense dio a conocer medidas que flexibilizaban el férreo asedio que por más de cinco décadas se ha impuesto contra Cuba, y si bien las medidas son positivas (aunque se concentran mayormente en licencias de viajes, telecomunicaciones y apoyo al sector no estatal), representan apenas una ínfima parte de todas las prerrogativas que tiene el Presidente Obama para modificar sustancialmente la aplicación del bloqueo.

En resumen, mientras avanza el tiempo y con él el restablecimiento paulatino de las relaciones entre Cuba y EEUU, el pueblo de Palma Soriano una vez más exige la eliminación del bloqueo, de la Ley de Ajuste Cubano y otras tantas y tantas medidas y sanciones que obstaculizan nuestro desarrollo social y económico.