- Detalles 19 Marzo 2016 Por: Carlos A. Simón Paisán carlos@rbaragua.icrt.cu En Política
Palma Soriano.- El bloqueo económico, comercial y financiero que desde hace más de medio siglo aplica el gobierno de los Estados Unidos a Cuba es inmoral, injusto y obsoleto pero se mantiene en el centro del debate y en contra de la decisión de nuestro pueblo y la casi totalidad de los gobiernos del mundo.
Actualmente, hay que agradecer al proceso de negociaciones que se puso en marcha, públicamente, desde el 17 de diciembre de 2014, la flexibilización para el presidente Barack Obama, acaba de firmar antes de su visita a Cuba, en entrevista ofrecida a CNN en español que sobrepasará su gobierno.
La nueva ronda de medidas, desde los 110 vuelos directos entre ambas naciones, hasta la autorización de las transnacionales financieras internacionales en dólares, pasando por la autorización a empresas norteamericanas para contratar a ciudadanos cubanos bajo ciertas condiciones, son parte de lo que se requiere.
Pero hay leyes anacrónicas que contradicen la voluntad de ambos pueblos y que solo el Congreso norteamericano puede derogar y eso es lo que espera Cuba para la igualdad plena, el respeto mutuo y soberanía total.
Por esas propias razones, el gobierno y el pueblo cubanos esperan ahora la visita del presidente de Estados Unidos Barack Obama para además de tributarle respeto que merece como Jefe de Estado, abrir una nueva página en la historia de las dos naciones.
Poner fin al Bloqueo, económico, comercial y financiero que desde hace más de medio siglo aplica el gobierno de los Estados Unidos a Cuba y la devolución de la Base Naval de Guantánamo, no es sencilla demanda o reclamo. Es la interiorización de lo que como nación Cuba ha ganado con prestigio y autoridad, conciencia del patrimonio nacional y defensa de sus conquistas.
El Bloqueo del gobierno de Estados Unidos contra Cuba debe poner fin, y entonces se abrirán nuevos caminos que la humanidad progresista y los hombres de paz agradecerán.




