- Detalles 25 Marzo 2016 Por: Lic. Alejandro Elizarán aelizaran@rbaragua.icrt.cu En Política
Palma Soriano.- El Presidente de Argentina, el señor Mauricio Macri, cometió el error de decir que la juventud cubana reclama mayor libertad y que eso era un buen paso. Lo dijo al mundo en una rueda de prensa junto al Presidente Obama, en ocasión de la visita que realiza el presidente estadounidense al hermano país latinoamericano que sufre hoy las políticas neoliberales del macrismo.
¿Quién le dijo a Macri que los jóvenes cubanos reclaman una mayor libertad?
¿Por qué se arroga el derecho de hablar por la juventud cubana?
Le escribe un joven cubano de la década de los 60. Un joven de aquella época que decidió por propia voluntariedad, entregar su juventud para defender la causa que todos los cubanos abrazamos: ser libres y soberanos, independientes, con voz propia, con derecho de ir a la escuela sin temores, ni con riquezas como condición; tener acceso a una salud gratuita, a practicar un deporte preferido, a estudiar cualquier manifestación artística sin discriminación de raza, creencias, sexo o discapacidad; a salir con alegría por las calles cubanas sin el miedo a un asesino a sueldo, a bailar, a tener un trabajo sin que venga una orden presidencial o el deseo de un bolsillo millonario a darme de patitas por el trasero porque sea de izquierda.
Por esas cosas lucharon cubanos desde el 10 de octubre de 1868 con un grupo de jóvenes liderados por Carlos Manuel de Céspedes –quien no claudicó al chantaje de rendirse bajo la amenaza española de fusilar a su hijo, diciendo que todos los cubanos eran sus hijos- y por eso, la nación lo reconoce como el Padre de la Patria.
Por esos derechos y libertades murió en combate Antonio Maceo y prácticamente su familia, bajo la divisa de conquistarlos al filo del machete; por ello dio la vida el joven José Martí, dejando un profundo legado de patriotismo, unidad, autodeterminación, antimperialismo y latinoamericanismo en todas las generaciones posteriores. Por todo ello luchó Fidel al frente de una generación de jóvenes, primero atacando al cuartel de la tiranía batistiana, que dio un golpe de Estado a la democracia endeble que existía en Cuba y que acabó con las únicas esperanzas que quedaban de cambiar la crítica situación del país mediante las urnas; luego esos jóvenes se alzaron en la Sierra Maestra, derrotaron la ofensiva de todo un ejército poderoso apoyado por los Estados Unidos y victoriosamente invadieron el llano hasta el occidente, ayudados por todo un pueblo de jóvenes, adultos, mujeres y hasta niños.
Al parecer el señor Macri, es de esos que piden olvidar la historia: “ESA LIBERTAD RECLAMADA POR LOS JÓVENES CUBANOS” ¡LA CONQUISTAMOS A PARTIR DEL PRIMERO DE ENERO DE 1959!
Aunque sigo siendo un joven de los años 60, la edad actual no me hace –y nunca me hará- olvidar los tantos jóvenes que murieron o fueron mutilados por un sabotaje terrorista dirigido, el 4 de marzo de 1959 al barco francés La Coubre en la Bahía de La Habana cuando descargaba armas para defender lo que los jóvenes conquistamos.
Mucho menos olvidaremos a los jóvenes que murieron o fueron heridos en la invasión de Playa Girón, donde combatió el pueblo, incluyendo niños, contra los mercenarios pagados por los Estados Unidos; no olvidaremos la Operación Peter Pan, que arrancó de nuestros hogares a más de 14 mil inocentes niños que fueron embarcados sin sus padres hacia los Estados Unidos y luego se convirtieron en jóvenes frustrados en medio de una aberrante situación que constituye tal vez una de las más flagrantes y macabras violaciones a los derechos humanos ejecutadas por los EE. UU.
¿Cómo olvidar tantos atentados, bombardeos, sabotajes a nuestra economía, secuestros de pescadores con sus barcos, de aviones, asesinatos de personal diplomático, introducción de plagas y enfermedades mortíferas a nuestro ganado, la agricultura y a las personas? ¿Cómo borrar de nuestras memorias el horrendo crimen de Barbados, donde murieron 73 personas por una bomba terrorista en un avión y en la que venían los jóvenes que ganaron todas las medallas del torneo panamericano de esgrima en Venezuela?
En todas estas tragedias –cuya lista es muy extensa- estuvieron presentes los jóvenes cubanos. ¿Cómo usted cree que los herederos de tantos sacrificios no vamos a transmitir a nuestros hijos esa memoria? ¿Para que dejen de luchar por mantener la libertad ganada?.
¡Ah!, quizás en algo usted tenga razón: los jóvenes cubanos es verdad que están reclamando más libertad:
LA LIBERTAD QUE NOS ROBA EL BLOQUEO NORTEAMERICANO… Y POR LO CUAL:
- Por defendernos hemos tenido que posponer algunos pequeños resquicios de derechos humanos, que no son tan importantes al lado de los 48 que cumplimos.
- No tenemos la libertad de comprar nada a los Estados Unidos, a no ser lo que ellos quieran y con pago al momento, sin créditos.
- No tenemos libertad de vender nada a los Estados Unidos.
- Los jóvenes que trabajan en entidades públicas ven afectadas sus libertades porque EE. UU las discrimina en los negocios que quiere hacer con Cuba ¿es eso acaso libertad y democracia en Estados Unidos?.
- Los jóvenes cubanos que practican deportes no tienen libertad de adquirir insumos deportivos en cualquier lugar de EE.UU o en filiales de terceros países. Tampoco tienen la libertad de ganar cuando un equipo Cuba gana un campeonato, como ocurrió con el Clásico de Béisbol y como ocurre con la Liga No pueden jugar en las Grandes Ligas si no renuncian a su país y desertan. ¿De qué libertad hablan los Estados Unidos?
- Los niños ingresados con cáncer en nuestros hospitales oncológicos no pueden curarse con las medicinas de última generación que se fabrican en Estados Unidos; mientras, jóvenes médicos cubanos las “inventan en el aire” para alargar las vidas de esos inocentes pacientes. ¿Es esa la libertad de la que usted y el señor Obama hablan?
- En fin, no hay espacio suficiente para poner miles de otros ejemplos en que nuestras libertades son cercenadas y limitadas y no por el mal llamado “régimen de los Castro”, que por demás, los queremos y defendemos, porque hacen lo que interpretan del sentir de todos los jóvenes y de todo el pueblo cubano. POR ESO Y PARA ESO ESTÁN AHÍ; ELEGIDOS POR LA VOLUNTAD Y LA LIBERTAD DE LOS CUBANOS.
¡Los jóvenes cubanos somos libres y felices aquí!
Una pregunta: ¿Es libertad despedir a más de 100 mil argentinos de sus puestos de trabajo?




