Herederos del Moncada
Palma Soriano.- Hablar del 26 de julio es evocar el denuedo, la determinación de valerosos héroes que, a pesar de la juventud y la inexperiencia, se alistaron para derrocar a Batista, es recordar la genialidad y el liderazgo de Fidel, pero, también es guardar silencio y reverenciar a quienes ofrendaron sus vidas.




