GIRÓN DE LA VICTORIA

Victoria-Girón

Palma Soriano. - La carretera hacia Playa Girón, perteneciente a Matanzas, se abre entre los manglares de una ciénaga histórica, rodeada de verdor y espesura. En ella, escenario heroico de una demostración triunfal, existía antes de 1959 un vasto paraje de pantanos y bosques casi incomunicados con el resto de Cuba. Estaba incólume, pero ansiosa de sentir en sus entrañas la deseada metamorfosis.  

Por eso, el bautizo oportuno del Primero de Enero de ese año, logró borrar las tristezas de esos lugares que en un tiempo fueron olvidados. Así, todo fue tomando un rumbo diferente al habitual: Nuevas y mejores cosas eran traídas por la obra gigante de la Revolución. Sin embargo, cuando del pasado infeliz solo quedan algunas huellas y se trabajaba por un territorio libre de enfermedades y analfabetismo, llegaron las plagas enemigas protegidas por mar y aire para arrebatar a cubanas y cubanos el orgullo de ser el país que inició la independencia en América Latina. 

Abril fue el mes marcado. Muchos cayeron, los daños causados también fueron colosales, pero el pueblo combatió bajo la consigna de “PATRIA O MUERTE” con su Comandante Fidel Castro al frente.

Poco duró la intentona mercenaria. El imperialismo yanqui se derrotó en menos de 72 horas. Fue su primer y gran revés militar en el continente americano. El último reducto cayó a las 5 y 30 de la tarde del 19 de abril de 1961. Los planes yanquis, cuidadosamente concebidos, fueron desbaratados. 

“El pueblo –dijo Fidel- fue sencillamente a cumplir el deber con el mismo espíritu de los combatientes del 68”. 

Los cubanos estaban en su inmensa mayoría con la Revolución, tan esencial factor no lo tuvieron en cuenta los invasores. 

El 19 de abril cayeron en poder de las fuerzas revolucionarias las últimas posiciones ocupadas por los mercenarios que habían invadido el país. Comentan los protagonistas de entonces: “esta batalla resultó uno de los episodios más cruentos y a la vez más gloriosos de nuestra Revolución. Cruento, porque en el corto espacio de menos de tres días, cayeron heroicamente decenas de valiosos y abnegados hijos de la patria. Glorioso, porque el pueblo cubano se irguió como un gigante para combatir al mercenario”. 

Playa Girón fue una lección que los imperialistas no deben olvidar. 

Las victorias se logran a base de sacrificios, entrega, como lo demostraron aquellos hombres que cayeron para preservar riquezas, para garantizar el provenir del pueblo, la independencia, la dignidad, la soberanía de la nación y lograr una patria mejor.

“La alegría de hoy -dijo Fidel el 23 de abril de 1961- se la debemos a estos que cayeron y la alegría de mañana se la tendrán que agradecer las futuras generaciones sencillamente a los que hoy sepamos sacrificarnos”. 

Más de medio siglo han pasado desde entonces y el pueblo de Cuba es cada vez más sólido e invencible. Hoy la gente de esta tierra está preparada y dispuesta como aquel abril a defender lo que le pertenece. 

Desde entonces, Cuba estuvo consciente de haber hecho historia en una difícil semana de pruebas. A 57 años de la victoria en Playa Girón con el recuerdo queda la satisfacción de que por mártires como Iluminado, Claudio, Primitivo y otros que desafiaron la muerte, los cubanos de estos días de abril se visten de verde olivo para no olvidar nunca que en esos parajes de la ciénaga anduvieron milicianos desconocidos que devolvieron el sosiego alimentado desde el triunfo de la Revolución en otro mes de historia y victorias.