Otro Mayo desde el pueblo

Palma Soriano.- Desde el amanecer de este Primero de Mayo la ansiedad contenida. Cuba convocó al desfile del pueblo trabajador. Obreros y obreras de este territorio del oriente cubano, en paso apretado y organizado, desfilaron juntos. Nadie quedó en casa. Toda la familia acompañó a sus trabajadores.

El pueblo palmero festejó un nuevo Primero de Mayo que salpica de calor y lluvia ya en los rostros de gente común, noble y laboriosa comprometidos con el legado de Fidel y la dirección histórica de la Revolución.

Por nuestros niños y jóvenes Cuba va y muestra de ello fue el vigor, alegría y chispa de las nuevas generaciones de este municipio santiaguero que volvieron a sorprender por su positiva y resuelta respuestas ante la ocasión especial donde primaron los colores de la enseña nacional.

Mensajes de paz, amor y unidad volvió a mostrar la clase obrera de la tierra del Cauto, empeñada en defender su dignidad y derechos y el deber consciente de un mejor aprovechamiento laboral, disciplina, eficiencia, solidaridad, respeto y reconocimiento por los resultados individuales y colectivos.

No importó raza, credo, religión, ideología de ningún trabajador. La palabra de orden fue y será la Unidad que sintetiza la decisión de continuar construyendo una nación soberana donde la paz y tranquilidad son cruciales para su pueblo.

Por eso, se desfiló este Primero de Mayo, fiesta del movimiento obrero cubano cuya edición la gente, en esta parte de esta isla caribeña, la encontró más bonita y renovada.

 

*Texto: Marcia Jerez Valón

*Fotos: Bertha E. Sánchez Viamonte