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Palma Soriano.- Mayo llegó y con él la primavera refuerza bondades de la naturaleza que la lluvia trae. En medio de la amenaza de un aguacero que luego cayó torrencialmente, en este territorio del oriente cubano, llegamos a la casa de Onesis (Oti) Pérez Osoria, vecina de calle Otto Parellada, número 67, hoy jubilada pero en su historia laboral acumuló más de treinta años como técnico en Estomatología en la Clínica Dental “Pedro Celestino Aguilera”.
Un buen día conoció a unas amigas dedicadas al cultivo de plantas ornamentales. “Ese bichito pegó en mi de una manera tal que ya no puedo separarme de él”, comenta Onesis que es de pocas palabras para narrar cómo ha logrado acumular tanta diversidad de plantas en el patio de su hogar, todas bonitas como el fulgor de los helechos, cactus, las malanguitas de tierra, berbena roja, crisantemu, corona de Cristo y otras.



“En ocasiones mi esposo me dice que estoy “chiflada” porque me sorprende hablando con ellas. Yo me rio”, refiere la aficionada. “Lleva años lograr una variedad de plantas. Cierto eso de que las estaciones de la Luna tienen que ver con ello. Es importante documentarse con los que en esta materia tienen más experiencia. Junto a mis amigas he visitado otras provincias del país donde se pueden apreciar maravillas de flores y plantas exóticas”, cuenta Oti.
Un perro y una gata de razas, en la casa, también cuidan de su hermoso patio donde crecen en calma sus plantas.


Agradecida del detalle, compartió con esta reportera un buchito de café mientras escampaba. La despedida fue sencilla, como el recibimiento. La noche casi asomaba. Hay felicidad en el corazón de Oti por el verde que ilumina su patio y las energías que le acompañan en la actual etapa de su vida después de trabajar tanto y levantarse muy temprano. Motivaciones siempre encuentra junto a su familia y los colores de las vicarias, violetas y platycerium que asombra.










