Salvar la cultura para salvar la nación

En un mundo globalizado, donde muchas veces la tecnología, el internet, genera desinformación, incultura, ignorancia, es crucial, potenciar nuestra cultura, los fundamentos sobre los que se erigió la nación cubana. Imagen tomada de Internet.

Palma Soriano.- La educación y la cultura constituyen factores decisivos en la fortaleza de una nación. De ahí que, en Cuba, desde el mismo triunfo revolucionario en enero de 1959, se les dio preeminencia.

En el propio año 1959 se fundó la Casa de las Américas, sitio emblemático que simbolizó la emancipación de la cultura y hermanó a intelectuales, artistas y escritores de la América toda.

La Campaña de Alfabetización que inundó de luz los más recónditos parajes. Igualmente diseminó la cultura, al derrumbar cuatro siglos y medio de ignorancia.

Las casas de cultura, los museos y galerías de arte, así como la enseñanza artística en las escuelas, son esenciales para mantener viva la cultura en nuestro país. Hacia el fortalecimiento de estos espacios es necesario dirigir la mirada.

Es menester, además, motivar a las nuevas generaciones hacia la literatura, la lectura, el arte en sus múltiples expresiones, a través del ingenio y la creatividad.

La cultura existe para mover conciencia, para hacer despertar, para defender la nación. Es un arma muy poderosa que contribuye a preservar nuestra memoria histórica y las conquistas alcanzadas.

En un mundo globalizado, donde muchas veces la tecnología, el Internet, genera desinformación, incultura, ignorancia, es crucial, potenciar nuestra cultura, los fundamentos sobre los que se erigió la nación cubana.

Como expresara Miguel Díaz-Canel en el encuentro con los miembros del jurado del Premio Casa de Las Américas 2020, celebrado en el Palacio de la Revolución, el pasado 28 de enero: “En una crisis como la actual, no solo para Cuba, sino para todos, es esencial salvar la cultura, la historia, las ideas”.