Ana Fidelia Quirot, la cubana grande del deporte Rey

Ana Fidelia Quirot, la cubana grande del deporte Rey

Palma Soriano.- Este territorio del oriente cubano no logró asistencia de ninguno de sus deportistas a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, Brasil en este 2016, algo que no sucedía desde que debutó por intermedio del boxeador Rafael Carbonell en Tokio, Japón 1964.

Pero, aún en marcha el atletismo de Brasil, bien vale recordar a una de las más grandes de las mujeres cubanas que han pasado por el deporte Rey en Cuba: Ana Fidelia Quirot Moré.

Ana Fidelia, la palmera, no tiene comparación, medallista de bronce y plata en los Juegos Olímpicos de Barcelona y Atlanta, en los 800 metros planos. Plata en el mundial de Tokio, 400 metros planos y un par de oro en los mundiales de Suecia y Grecia, respectivamente.

En Gutemburgo, Suecia, por esas coincidencias de la vida, corrió un 13 de agosto de 1995, y regaló su título a Fidel en ocasión del cumpleaños 69 del Comandante en Jefe Fidel Castro.

En 1993, un accidente doméstico la alejó de las pistas y muchos aseguraron que era definitivo. En su lecho recibió, una y otra vez, la visita de Fidel y regresó para demostrar, más allá de atenciones de la ciencia cubana, valor y coraje fuera de serie, hasta que ganó un mundial.

Ana Fidelia Quirot Moré, Ana la grande de Palma Soriano, Cuba y el mundo, fue electa en nueve ocasiones entre los mejores atletas del año en Cuba, y nada más y nada menos que en siete ocasiones la atleta del año, algo donde nadie ha llegado en esta isla.

Ana Fidelia fue proclamada la mejor atleta del mundo en 1995 por la IAF, mereció el trofeo de la comunidad Iberoamericana, entregada por los Reyes de España y en 1989 fue premiada en la gala de Oro en Mónaco. Sin dudas, una extractase, la muchacha de Rancho Grande: Ana Fidelia Quirot.