Historia de un stadium a orillas del Cauto…

Stadium José Martí

Imagen tomada del folleto Municipio de Palma Soriano. ! Trabaja un Alcalde Oriental! (Señor Gerardo Gómez Arias) publicado en las postrimerías del Centenario del Apóstol. (año 1953).Editado en los Talleres la Prensa, Callamo Nro 1, Palma Soriano.

Palma Soriano. – El stadium deportivo José Martí, de Palma Soriano, nació un 28 de enero de 1953, centenario del natalicio del Héroe Nacional de Cuba, única instalación de su tipo en el país con ese nombre.

Una y otra vez, la colecta pública apoya la iniciativa encabezada por los comerciantes de la ciudad, hubo reclamo en los medios, el reclamo popular frente a los políticos, hasta que apareció un titular de prensa: "¡Del dinero del stadium qué!"...

Entonces, hasta la mismísima Martha Fernández de Batista, la esposa del otrora señor Presidente de la República Fulgencio Batista, aportó económicamente hasta que se produjo la inauguración. Gradas de caguairán y techos de zinc, acogieron durante años a equipos reconocidos y una afición delirante.

PRIMERA RESTAURACIÓN…

Tras el triunfo de la Revolución, como un reconocimiento del auge deportivo de la ciudad del Cauto, uno de los más importante de Cuba, se inicia la remodelación del stadium José Martí.

El 13 de diciembre de 1959 se entrega la renovada instalación a la Dirección General de Deporte, la conocida D.G.D., primer organismo rector del deporte revolucionario, y que se había encargado de su financiamiento.

Al terreno de béisbol se sumó una cancha de baloncesto y voleibol, además de cuartos de vestir y baños para los atletas. Con la presencia del Capitán del Ejército Rebelde, Felipe Guerra Matos, se produjo la inauguración, con un partido beisbolero donde se batieron los equipos de Palma y del Regimiento Militar de Managua; en el voli compitieron una sexteta de Managua frente al Colegio Sanderson; y en el baloncesto el Club Deportivo Leones del Cauto jugó ante la Universidad de Oriente. Fue una verdadera fiesta deportiva…Desde la mañana hasta el anochecer…

SEGUNDA REMODELACIÓN…

En la misma medida en que el desarrollo deportivo fue alcanzando notoriedad universal, se hacía necesario un stadium capaz de asumir nuevos retos y que era además una demanda de la afición deportiva de la localidad…La añeja instalación quedaba chiquita para una población que había crecido desde todo punto de vista.

De ahí, que se invirtieran cuantiosos recursos para convertir en un stadium, con todos los requerimientos, al José Martí de Calle Los Cocos y General La O. Allí nació una verdadera mole de concreto y acero, con capacidad para cinco mil personas sentadas en gradas y palcos. Además dotado de luces artificiales, pizarra lumínica, cocina, comedor, dormitorio, baños, cabinas de radio y televisión…

REINAUGURACIÓN…

El 26 de octubre de 1987, se produjo la reinauguración, con un juego entre Estados Unidos y Nicaragua, correspondiente a la octava Copa Intercontinental. Fue una de las mayores concurrencias de la historia del stadium José Martí en Palma Soriano. Los norteños presentaron un equipo de lujo, que fue ubicado en la subsede de Santiago de Cuba, pero que fue levantando en correspondencia con su relevante calidad. Ganaron de manera cerrada, 6 carreras por 5, y fue aquí el punto de partida para la clasificación en su grupo y el segundo lugar de la Copa.

Por acá se habla, 29 años después de haber visto a algunos que brillaron en las Grandes Ligas (MLB, por sus siglas en inglés), como Robin Ventura; Scot Serviá, el receptor titular; Jhon Olerú, su primera base; el torpedero Jhon Valentín, de origen puertorriqueño; el italo-americano M. Morando, un segunda base estelar y que fue líder en triples; y el jardinero J. Knchaut, que robó siete bases en quince partidos; además de kant Dike, el lanzador ganador de relevo.

Fue sin dudas, un partido para la historia, en un terreno que guarda la memoria de partidos beisboleros para todos los tiempos y de diferentes ligas.

LA PRÓXIMA…

La madrugada del 25 de octubre del 2012, el terrible huracán Sandy arremetió contra el stadium José Martí. Las luminarias y parte del techado no resistieron a los vientos de más de 200 kilómetros por hora. Ahora espera, paciente, por otra reparación capital.