- Detalles
Palma Soriano.- Los días finales del mes de marzo serían turbulentos para los miembros del hogar de Edilberto Cedeño Fernández, un joven de tan solo 36 años de edad. Procedente del extranjero fue positivo al nuevo coronavirus y de inmediato asistió al cuerpo de urgencia por una tos seca persistente y de ahí remitido al hospital militar “Doctor Joaquín Castillo Duany” en Santiago de Cuba.
Desde que llegó a la institución hospitalaria dice Edilberto que lo atendió un equipo multidisciplinario el que le explicó las características de la enfermedad, las medidas sanitarias a aplicar y los equipos en caso de cualquier complicación.
Su organismo, en este período no mostró graves consecuencias y cuando le dijeron los médicos que podría fallecer como resultado de la Covid-19, “al principio no me asusté”, comenta él para agregar que: “yo sabía que la enfermedad mata". Países como Italia y España tenían una situación muy desfavorable, pero siempre se enfocó en que a pesar de todo se iba a recuperar pese que él es asmático crónico.
Luego de su recuperación, Edilberto no lo pensó dos veces para donar plasma porque es hiper-inmune para compartir en aras de combatir la enfermedad. Hasta el momento ya ha realizado cuatro donaciones, le corresponde una pausa para seguir.

Este joven salva vidas: puede ser un niño, un joven, un adolescente o una persona de la tercera edad. Tiene un concepto muy bien definido “yo hubiese podido recibir plasma hiper-inmune de otra persona, por qué entonces no donar el mío”.
Edilberto Cedeño es el único de los seis casos positivos al nuevo coronavirus que donó plasma hiper-inmune para pacientes en estado crítico y grave.










