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Palma Soriano.- Ni un tantico así. Con la Covid-19 no vale el descuido. Los pobladores de Bauta, en la provincia habanera de Artemisa llamados recientemente por el toque de un tambor podrán dar fe de lo que digo. Y es que de fiesta y pachanga andan muchos, desafiando el peligro a nasobuco quitado y sin recordar entre otras medidas el distanciamiento social, indispensable para evitar el contagio.
Los números con nombres y apellidos que han ido subiendo en los últimos días no me dejarán mentir, cuando insisto que solo con responsabilidad lograremos ganarle la pelea al nuevo coronavirus.
Ganarle sí, porque aún no hemos vencido a este enemigo que según es de diminuto, también de mortal.
El mundo vive una pesadilla y la región de las Américas no ha podido despertar. Cuba, justo reconocerlo una y mil veces, ha dado muestras de que se puede frenar la pandemia con el altruismo de su personal de salud y la voluntad política del Estado.
Sin embargo, las autoridades sanitarias no se cansan de alertar que hace falta, en esta contienda, el acompañamiento de toda la población para no echar por tierra como se suele decir los resultados favorables alcanzados hasta hoy.
Y es que guerra avisada puede matar soldados si de enfrentar al nuevo coronavirus se trata.










