Nueva normalidad: Por la vida mayor responsabilidad

Palma Soriano.- De la nueva normalidad todo el mundo habla, quién sabe si por el anhelo colectivo de regresar a los días sin nuevo coronavirus.

A pesar de que con la actual etapa se restablecen las actividades productivas y de servicios, el riesgo de enfermar es igual o mayor que antes. Por eso, se insiste en fortalecer la vigilancia epidemiológica, el cumplimiento y control de las medidas higiénico-sanitarias y el resto de las disposiciones en cada lugar, pues sólo así podrá asegurarse la protección de la salud, siempre con el apoyo responsable de la población.

La nueva normalidad busca promover un código y estilo de vida adaptado a la realidad epidemiológica del país. No es casual entonces que se mantenga el uso del nasobuco en los espacios cerrados, escuelas, centros de trabajo, instituciones de la salud, centros de elaboración de alimentos, iglesias, entre otros. Sólo se flexibiliza el empleo de las mascarillas en aquellos lugares donde no exista concentración de personas y las condiciones lo permitan.

Con el distanciamiento físico, la desinfección de las manos y la prohibición de la entrada a escuelas y centros laborales de personas con síntomas catarrales, que deben ser remitidas al médico, se garantiza la salud. Es que la nueva normalidad implica un nuevo comportamiento. Por la vida, mayor responsabilidad.